Short Message Service
Agosto 16th, 2008 by Miranda
Estos últimos días me viene pasando una cosa muy rara, ningún hombre llama a mi móvil. Estoy pensando poner una reclamación a Vodafone, sin duda debe haber algún problema con la línea y yo soy la principal damnificada.
Aunque mi email también esta vacío, cada día lo abro esperando encontrarme un mensaje del chico por el que perdí la cabeza, pero hace semanas que no me escribe y estoy empezando a perder también la paciencia.
Me he marchado unos días fuera de la ciudad creyendo que quizá había algún problema con las antenas de recepción, pero las de aquí tampoco terminan de darme buena cobertura.
Anoche vi al chico con el que estuve el sábado pasado, él se metía en un coche y yo pasaba a su lado en otro pero él no me vio, decidí entonces mandarle un mensaje para que supiera que estaba de nuevo por aquí y que tenía ganas de verle.
Eran las dos de la mañana, me fui a la discoteca de verano confiando en que aparecería por la puerta en cualquier momento como el fin de semana anterior, entre copa y copa hacía el recuento de la gente que bailaba pero él no estaba allí. Cada quince minutos echaba un vistazo a la pantalla del teléfono, pero seguía en blanco.
Yo sólo quería que alguien me abrazara hasta quedarme dormida, quería notar que unos brazos fuertes apretaban mi cuerpo, creía que así no me sentiría tan sola en una casa tan grande, pero a las seis de la mañana, cuando se fue mi último amigo, me tuve que meter en la cama y el amanecer me pilló tiritando de frío en los 90 cm de un colchón que de pronto me pareció enorme.
Esta mañana, al despertarme, lo primero que he hecho ha sido apagar el móvil, doce horas de espera son más que suficientes para responder un simple sms, pero no he podido evitar volver a abrir el correo, tampoco esta vez había emails en la bandeja de entrada.
Ahora me siento estúpida, como un premio de consolación, supongo que la culpa es mía por mendigar abrazos…








