Aprendiz de pin up
Tengo una amiga que es dominatrix de profesión y pin up de vocación, no es que se gane la vida fusta en mano, pero es toda una artista en el noble arte de azotar traseros. Esto no tiene nada de particular (según se mire claro) si no fuera porque mi amiga es además una apasionada de la estética pin up.
A mi en principio el look retro de las chicas de calendario no me parecía que tuviera mucho que ver con el latex y las mácaras de cuero de los amantes del sadomaso, pero mi amiga me ha convencido de que el binomino látigo-plataformas no sólo es compatible, sino que está de plena actualidad, y para ilustrar su teoría me puso varios ejemplos, desde la mítica Betty Page, que compaginaba como nadie la estética pin up con el bondage, a Dita Von Teese, cuyo estilo vintage se compenetró durante años a las mil maravillas con el del rockero de gustos siniestros Marilyn Manson.
Por si aún me quedaba dudas, me mostró las fotos de Maggie Gyllenhaal para la marca de lenceria Agent Provocateur. La actriz, que nunca ha destacado por ser precisamente un sex symbol, gana una barbaridad con los bucles, los ligueros y ese aire retro de los cuarenta.
Desde luego a mi me convenció, puestos a elegir, mejor dejarse atar por una de las sonrientes muchachas de los dibujos de Vargas, que por la siniestra protagonista de una peli de terror, aunque ya se sabe, para gustos pintan colores (y fabrican corsés)…
