Barbie y el sexo

Ayer, mientras me estaba haciendo la pedicura, surgió el tema de la adolescencia y de los adelantadas que son las niñas de hoy en día con respecto a las de nuestros tiempos.
- Yo jugué con la Barbie hasta los quince años - me confesó la esteticista - la mayoría de mis amigas ya tonteaban con chicos mientras yo seguía peinando a la muñeca.
- A mí también me costó dejarla, es que era divina, con tantos complementos y esos vestidos…
- Sí, yo tenía casi todos los accesorios: el baño de burbujas, el tocador, el descapotable…
- Y el Ken, no te olvides del Ken - le recordé yo - que era otro accesorio más.
- Claro, era el accesorio más divertido, yo tenía el Ken Malibu y se acostaba por turnos con mis tres Barbies y con una muñeca maña que me trajeron mis padres de Zaragoza.
Es algo que no se indica en los anuncios de juguete pero que todas las chicas de mi generación sabemos, y es que mientras que el Cocolin y toda la panda de pelones en carricoche preparaban a las niñas para su futuro rol de madres, las Barbies servían para explorar la sexualidad del mundo adulto.
Muchas feministas han criticado este juguete por considerarlo sexista, sólo quien nunca ha tenido una de estas muñecas puede pensar así. Desde el principio Barbie fue un ejemplo de las aspiraciones feministas de toda mujer: ejercía profesiones liberales como médico, veterinaria, azafata o estrella del rock, tenía un buen estatus económico que le permitía conducir su propio coche, disfrutar de una mansión de dos plantas y de una auto caravana y a diferencia de la mayoría de muñecas de la época nunca tuvo entre sus objetivos casarse o ser madre.
Barbie era soltera y parecía estar a gusto con su estado civil, además no era ninguna cría, tenía un buen par de tetas, ¿qué pensabas nuestros padres que iba a hacer con Ken?, ¿ir de compras?, no tenían familia y desde luego no era su mejor amigo gay, aunque sí fue el primer metrosexual de la historia de la juguetería, lo que hizo que muchos dudáramos durante años de su orientación sexual (hasta que llegó David Beckham y nos demostró que se puede ser muy macho y llevar mechas).
Mi Barbie hizo trios, engañó a Ken con el Gi Joe de mi hermano y hasta ejerció de stripper para poder pagar la hipoteca de su bungalow y todo esto sin perder nunca la sonrisa (que con el tiempo terminaron por borrarle los creativos de Matel).
Sexista es regalar a las niñas cocinitas y a los chicos metralletas, los juegos con Barbie, al menos en mi memoria, siempre fueron progresistas.
Yo nunca fui muy fan de la barbie… de hecho me trae malos recuerdos. Mi hermana me obligaba a montar todo el chiringo (mansión, armarios, piscina…) y cuando ibamos a jugar, la muy cerda pasaba de mí!Eso sí, siempre me encantó su cuerpo, aunque Ken nunca me gustó demasiado.
Es que tendrían que haber hecho un Ken alternativo, mas hipiolillo y fondón pa la Barbie okupa.
Estoy contigo Miranda. A mí siempre me fue el rollo más grunge, debería haber habido un Ken COBAIN.
Jajajajaja, si yo también quiero un Ken Cobain!!!, así grungete con la chaquetilla roida y el pelo grasoso y como accesorio la guitarra.
Los juguetes de Ben 10 mas la imaginacion del niño los transportan a un mundo que gozan al transformanse en los diferentes heroes o villanos ¡Quien fuera niño otra vez!
MAMAMAMAMAMAM
MAMA DONDE ESTAN LOS JUGETES
QUE AMO A ANDRES ZABALA LO QUIERO CULEAR