Pederastas en el messenger

Reconozco que hecho un poco de menos a Günter, sobretodo cuando estoy sola en casa y me aburro, estoy buscándole un sustituto al que vacilar por internet pero no lo encuentro.
Ayer me conecté con mi alter ego Vanessa (así con dos eses, que suena más a guarrilla) y me puse a hablar con un desconocido al que había agregado del Meetic. Para darle un poco de juego al asunto le dije que tenía 16 años y que mis padres no me dejaban conectar la cam porque hacía poco había sido víctima del chantaje de un pederasta.
Los hombres están dispuestos a creerse lo que sea, siempre y cuando se lo cuente una tía buena, y aunque al principio se mostró receloso, la foto falsa de mi messenger terminó por convencerle.
Estoy segura de que cuando le conté la historia del pedófilo extorsionador que me obligaba a mostrarle mis pechitos adolescentes por la webcam, más que mostrarse horrorizado se puso cachondo y terminó por pedirme el número de móvil, pero yo por una vez fui sincera y le dije la verdad: que era demasiado feo para interesarle lo más mínimo. Menudo pajillero, a Günter por lo menos le gustaban mayores de edad…