Tensión sexual

Lo malo de la tensión sexual no resuelta es que la mayor parte de las veces se queda sin resolver. Es un quiero y no puedo un poco absurdo, un continuo desencuentro en el que al final, como ocurría en la peli Desafío total, no sabes si todo ha sido producto de tu imaginación o ha ocurrido de verdad.
Dice Houellebecq que la desgracia de Occidente es que es una sociedad tan narcisista que ya no es capaz de dar placer, nos acomplejamos de nuestro cuerpo porque no está a la altura de los que muestra el porno y por el mismo motivo no disfrutamos del de los demás.
Aunque Houllebecq es un misógino egocéntrico y decadente, tengo que darle la razón en muchas cosas, por ejemplo cuando dice que las europeas estamos demasiado obsesionadas con la seducción. Conozco a mujeres que coleccionan amantes con la misma despreocupación con la que acumulan vestidos en su armario, desde fuera parece que su promiscuidad esta relacionada con su líbido, pero si las observas de cerca verás que sólo buscan un poquito de aceptación, necesitan sentirse deseadas para reforzar un ego casi siempre maltrecho, así que utilizan el sexo como modo de reforzar su autoestima.
Los hombres son en esto mucho más sencillos, quizá porque carecen de las presiones sociales a las que están sometidas las mujeres o tal vez porque su sexualidad es más simple y busca la satisfacción inmediata, pero aunque la publicidad, el cine, la moda y el porno nos vendan una imagen distinta, los hombres de occidente también están cada vez más acomplejados y sienten fobia ante la posibilidad de no estar a la altura de las circunstancias.
Quizá por eso preferimos ignorar la tensión sexual, por eso nos cuesta tanto entablar relaciones y sobretodo asumirlas como algo natural, sin complicaciones ni exigencias, tal vez por eso nos hemos vuelto una sociedad onanista, que prefiere masturbarse con los píxeles de internet que aceptar el riesgo del rechazo.
Como dice un buen amigo mio … “ese puntito que te dás tu no te lo dá nadie” así pues, viva el onanismo
Yo pienso que la sociedad en general se ha vuelto menos comunicativa (en cuanto a comunicación verbal se refiere) y eso afecta también a las relaciones personales, por poner un sencillo ejemplo: en una comunidad de vecinos es rara la persona que dice los buenos dias, buenas tardes, etc… y así ocurre en muchos otros aspectos de la vida cotidiana.
Tu última reflexión ha metido el dedo en la llaga.
Creo que es sencillo, como dicen en “El club de la lucha”:
“Si el tiempo vivido es largo, el índice de supervivencia para todos se reduce a cero.”
El riesgo al rechazo es un lujo y aun así atormenta nuestras vidas reales…
Igualmente te recomiendo que leas lo que dice el jefe de Generación.net:
http://www.generacion.net/el-infinito-al-alcance-de-los-perros