La stripper más veterana

Cuando muchos soñamos ya con la jubilación antes de haber llegado siquiera a la treintena, otros siguen en activo tiempo después de los 65, claro que pocos de estos son strippers y mucho menos superados los 80 años.
Pero como decía el torero hay gente pa to y Tempest Storm no es una stripper cualquiera, sólo con ver su nombre ya se intuye que es una mujer de caracter y si ha logrado mantenerse en un negocio donde el físico y la juventud lo son todo, es porque ha conseguido labrarse una leyenda más allá de sus enormes pechos de las talla 105 que un día estuvieron asegurados en 50.000 dólares.
Indagando un poco en su vida he descubierto una historia fascinante, de hecho esta pelirroja octogenaria fue en su día una auténtica estrella del burlesque y compartió protagonismo con la pin up más famosa y fotografiada de la historia: Betty Page, con quien se zurraba en las sesiones de spanking para las publicaciones eróticas de los años 50.
Los comienzos de Tempest no distan mucho de los de cualquier actriz porno de hoy en día: sufrió una violación y abusos por parte de su padrastro lo que la llevó a huir de casa y casarse siendo todavía una adolescente. Con 20 años y dos matrimonios fallidos llegó a la meca del cine con más sueños que talento, pero Hollywood no suele recibir a las recién llegadas con los brazos abiertos y terminó trabajando en un nightclub.
Gracias a sus poderosas curvas no le fue mal del todo, tenía un salario decente y pronto se fijaron en ella algunos de los hombres más famosos de la ciudad, como Mickie Rooney, con quien mantuvo un corto romance de lo más rentable. Después vendrían otros, entre ellos Nat King Cole, Frank Sinatra, Elvis Presley y hasta el mismísimo John F. Kennedy, cuando todavía era senador. Vivía en una enorme mansión cerca de la casa de Marilyn Monroe, tenía un guardarropa envidiable y ganaba un pastizal, eso sí nunca tuvo mucho ojo para los hombres y como tantas otras mujeres listas acabó perdiendo la cabeza por tíos que ejercieron más de proxenetas que de novios.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces pero Tempest Storm todavía vive de desnudar su cuerpo, aunque este ya no es lo que era medio siglo antes, ahora tiene artritis y se mueve mucho más lenta sobre el escenario pero dice que no piensa retirarse porque se siente bien consigo misma y se divierte, ¡ole por ella!
Pues eso de ver a una viejecita de 80 años practicando el destape, no sé si venderá mucho o poco, pero hay que tener estomago para ver semejante espectáculo, no la critico pero a mi que no me esperen.
Creo que no van por ver a una viejecita de 80 años en pelotas, sino por ver a una leyenda viva, supongo que irán nostálgicos y admiradores del burlesque que no es exactamente lo mismo que el striptease (no es desnudo integral y esta bien visto que las mujeres asistan como público).
[...] Tampoco fue la única, otras muchas coetáneas como Mamie Van Doren o Tempest Storm (que todavía sigue en activo a su 80 años) compartieron protagonismo y fama con Betty, entonces ¿por qué ella es la única [...]