Teorias freudianas sobre bomberos

Ayer tenía uno de esos días tristes en los que sin saber por qué me puede el nihilismo y lo único que me apetece es tomarme dos orfidales, meterme en la cama y despertarme en otra dimensión. En realidad lo que necesitaba era salir a tomarme una cerveza y despejarme un rato, pero el plan que me proponían mis amigas, estar de copas en alguna discoteca hasta altas horas de la mañana, me daba mucha pereza.
Por suerte cuando salí a tirar la basura me crucé con mi vecina del segundo que también es la madre de una de mis mejores amigas de toda la vida, me dijo que era el cumpleaños de Antonio (el hermano de mi amiga) y que iba a hacer barbacoa en la piscina, que me pasara. No tenía regalo y mi amiga seguía de vacaciones, pero me pareció la mejor alternativa al plan de los orfidales, así que baje.
Entre los invitados había caras conocidas con las que había coincidido otros años y un chico, que dijo ser bombero, al que no había visto nunca, pero que nada más llegar empezó a lanzarme fichas para ligar conmigo. Era uno de esos chicos simpáticos que siempre están de broma y suelen ser el alma de las fiestas, la clase de chicos con los que siempre termino chocando. Por lo general me gustan los hombres serios, no soporto a los chistosos ni a los que hablan demasiado, quizá porque yo ya soy así y me resulta agotador seguir el ritmo cuando mi interlocutor es como yo.
Durante la cena la gente seguía divertida nuestro particular tira y afloja, pero cuando ya llevaba tres cervezas y dos copas de ron decidí ponerle punto y final:
- ¿Sabes? -le dije- tengo una particular teoría sobre los bomberos, creo que la mayoría de ellos la tienen pequeña. No sé si habrás oído hablar de la sublimación, pero según Freud mucha gente deriva sus complejos y obsesiones no confesables hacía otras actividades socialmente muy valoradas. Por eso muchos hombres con pene diminuto cuidan tanto su cuerpo, se ponen cachas y eligen profesiones viriles y de servicio público, como la de bombero. Yo sólo me he tirado a un bombero en toda mi vida, pero fue la más pequeña que he visto nunca y tengo amigas que también han corroborado esta teoría…
El chico se quedó con cara de poker mientras el resto de la gente se partía de risa, aún así no se dio por vencido, al contrario, creo que ahora tenía aún más ganas de demostrarme que mi teoría estaba equivocada. Cuando terminó la fiesta y ya me iba para mi casa me acorraló junto al ascensor y me plantó un beso, estaba demasiado cansada y algo borracha para intentar apartarle así que dejé que me besara antes de irme. Por la noche estuvo mandándome mensajes y hoy me ha vuelto a llamar, pero no voy a quedar con él, yo sólo quería tomarme una cerveza porque era sábado por la noche y estaba triste, pero ahora que ya es domingo prefiero seguir manteniéndome sobria y sola.
Tía que parda eres…
Creo que te perdiste el polvo de tu vida. Si ese machirulo después de haberlo puesto en evidencia con tus comentarios ridiculizando el pene del colectivo el cual el representa aun quería petarte, es por una seguridad aplastante hacia el y hacia su pene…
Te lo perdiste bonita por un pecado capital al cual eres asidua…
PEREZA…
Paso Juan, no fue pereza, es que no me gustaba tanto como para pasar a mayores. Ay que poquito te queda para tu gran viaje!!!!