Zitame

El diario intimo de Miranda

¿Decir la verdad o poner una excusa?

Marzo22

Desde hace unas semanas un chico con el que salí meses atrás me está proponiendo quedar de nuevo. En su día él desapareció alegando la típica excusa que siempre ponen los hombres: no estoy preparado para mantener una relación.

Pero los hombres son caprichosos y tan pronto se agobian porque les llamas dos días seguidos como se sienten solos y son ellos los que no paran de llamar, lo más gracioso de todo es que dan por hecho que sigues disponible y esperándoles, cual Penélope a Ulises, mientras ellos se han dado su particular homenaje con Circe aprovechando tu ausencia.

Por ahora cada vez que me ha propuesto quedar le he dado largas alegando alguna excusa tonta, pero tarde o temprano, si no se da por aludido, tendré que decirle la verdad: que después de todo este tiempo ya he perdido por completo el interés y no me apetece retomar algo que para mí ya es agua pasada.

Eso sería lo correcto, pero implica dar la cara, justificarse y a veces en última instancia incluso discutir, algo que me suele dar mucha pereza. Yo siempre que me quiero quitar a un chico de encima le digo que estoy saliendo con otro, decir que tienes novio es como decir que tienes la lepra: nadie se vuelve a acercar. Así que me debato entre la verdad, aunque duela, o la mentira piadosa… ¿Vosotros que eligiríais en mi lugar?

¡Con la monarquía hemos topado!

Noviembre4

El pueblo acude con el mismo entusiasmo a la coronación de un monarca que a la decapitación de un rey, siempre ha sido así, por lo que no es nada raro que estos días se compaginen los fervorosos mensajes de felicitación a la reina por su cumpleaños y las acidas críticas por sus declaración sobre los homosexuales y el aborto.

Resulta que para Doña Sofia la unión de dos personas del mismo sexo no debería llamarse matrimonio y media España ha puesto el grito en el cielo, sinceramente ¿qué esperaban?, supongo que esperábamos lo de siempre, una respuesta políticamente correcta y neutral, pero hete aquí que las reinas también tienen opiniones (y seguramente halitosis por las mañanas como todo hijo de vecino, aunque eso no lo cuenten en las biografías oficiales) y además es contraria a la de la mayoría del reino, que en tiempo récord se ha vuelto el más moderno y tolerante de toda Europa o eso se creen sus ingenuos mandatarios.

Yo repito la pregunta ¿pero qué esperaban?, es la opinión de una mujer de 70 años, heterosexual y educada desde la cuna para ser algún día reina, es decir para casarse con la bendición del Vaticano y asegurar la continuidad de la sangre con cuantos más hijos mejor ¿por qué iba ella a entender sobre matrimonios entre lesbianas, adopciones por parte de gays, o píldoras del día después?

Lo único que a mí me cuesta entender es que la gente todavía siga argumentando que no tiene nada contra los homosexuales pero no les dejen usar la palabra matrimonio, supongo que será por aquello de que es un sacramento y con las cosas sagradas no se juega (de nuevo con la Iglesia hemos topado), en el fondo creo que es un eufemismo más para no reconocer que nos sigue dando mucho miedo aquello que es diferente, lo que no se parece a nosotros y por tanto no comprendemos o no queremos comprender.

A mí no me sorprende que Doña Sofia haya hecho estas declaraciones, lo raro es que a su edad y con su background se hubiera vuelto progre, de todos modos ¿qué importa?, las opiniones son como los ombligos, todos tenemos uno desde la reina a Zerolo y ninguno en realidad sirve de nada, porque la verdad nunca fue democrática y no se puede elegir por votación popular.

Que cada cual se case quien quiera y lo llame como le de gana, pero a mí por favor que no me inviten, que esto de las bodas es una ruina para el bolsillo y no estamos para malgastar con esta crisis.

El macho alfa

Octubre22

El macho alfa siempre ha sido seguro de sí mismo y dominante, es el líder de la manada, el que caza mamuts para alimentar a su prole y defiende el poblado en caso de ataque. Conocedor de su irresistible atractivo, juega con el sexo opuesto y sabe que su misión es mejorar la especie, así que con cuantas más hembras copule mejor para la evolución.

Así es al menos en el reino animal, pero ¿se puede extrapolar a los humanos en pleno siglo XXI?, tras milenios de evolución, décadas de lucha feminista y muchas campañas publicitarias promocionando la bondades de la metrosexualidad uno podría llegar a la conclusión de que el macho alfa se ha extinguido, pero nada más lejos de la realidad, todavía quedan ejemplares.

Lo malo es que desde que los mamuts desaparecieron y Prosegur defiende la aldea la mayoría andan desubicados y han empezado a confundir conceptos, la seguridad es sí mismos se ha transformado en arrogancia, el liderazgo en despotismo y la caza ha dejado de ser una forma de subsistencia para convertirse en un deporte en el que las mujeres son las piezas a capturar para fardar delante del resto de la manada.

La culpa no es sólo suya y de la evolución, las féminas cada vez exigen más, ya no se conforman con que su hombre sea audaz y valiente cual Indiana Jones, ahora también tiene que ser romántico, recordar las fechas de los aniversarios, depilarse el pecho y conmoverse viendo la última película de Isabel Coixet, demasiadas exigencias para terminar compartiendo una hipoteca a 30 años.