Zitame

El diario intimo de Miranda

Entérate bonita: tú novio es gay

Agosto17

Si tu novio es de los que te dicen que ese pareo no te combina con el bikini, usa más cremas para la cara que tú y le encanta bailar pachanga, no lo dudes, es sarasa. Los heterosexuales por lo general no prestan a atención a los estampados, sino a las curvas que hay debajo, pese a los esfuerzos de la industria cosmética, siguen renegando de las cremas (incluido el protector solar) y tienen cierta incapacidad genética para moverse con ritmo.

Pese a todo todavía hay muchas chicas que no saben que su novio es gay, a veces ni ellos mismos lo saben, llevan tantos años con novia (quizá desde la adolescencia, cuando uno todavía no tiene clara sus preferencias en la vida) que se han acostumbrado a convivir con su mejor amiga.

Este fin de semana he conocido a una de esas parejas, después de una larga racha de soltería, Vero, la amiga de uno de mis amigos, nos ha presentado a su nuevo novio, blandito y rosado como un algodón de azúcar. En todo momento ha sido educado y atento con ella, pero en tres días no les he visto darse ni un triste beso, yo no me lo podía creer ¿pero es que Vero no se ha dado cuenta que su novio es gay?, desde luego debe ser la única…

Un amigo mío me contaba su truco para evitar intimar más con la novia: siempre se iba a casa el primero, así no tenía que acompañarla y se ahorraba el beso de despedida, pero claro, por entonces tenían 15 años y aún no había salido de armario, seguir dentro pasados los 30 tiene que dar un poco de claustrofobia, ¿no os parece?

El día que la lié parda

Junio25

El pásado sábado me invitaron a una fiesta de cumpleaños, la anfitriona era una de las mejores amigas de mi amiga Andrea y nos conocemos por ella, pero tampoco es que hayamos coincidido demasiadas veces, aún así era una de esas fiestas multitudinarias en un jardín con piscina donde todo el mundo termina hablando con todo el mundo tras la segunda copa, así que el hecho de no conocer a nadie más tampoco me suponía un problema.

Yo me había propuesto no beber demasiado, pero a medianoche ya iba por la quinta cerveza y enseguida me sentí de lo más integrada entre todos aquellos desconocidos, incluso le eché el ojo a un chico bastante mono que parecía haber ido solo a la fiesta. No recuerdo muy bien cómo pasó ni quien dio el primer paso (aunque todo apunta a que fui yo), pero una hora más tarde ya me había hecho superamiga de aquel chico y estábamos dándonos el palo junto a la piscina.

Lo de enrollarme con alguien a brazo partido delante de todo el mundo es algo que no hacía desde los 17 años, pero al tercer cubata ya me daba todo igual y hubiera seguido en esa fiesta toda la noche de no ser por Andrea, que a eso de las 5 de la mañana me despegó literalmente del chico y me metió en un coche rumbo a casa.

- ¿Pero cómo se te ocurre liarte con el ex novio de Miriam? - me soltó de pronto Andrea

- ¿Con quién? - dije yo tratando de ubicarme

- Mi amiga Miriam, ¡la del cumpleaños!, habéis sido el cotilleo de toda la fiesta y ella tiene tiene ahora un cabreo que no veas.

Tierra trágame, de todos los hombres que había en la fiesta tenía que haber elegido precisamente al ex de la anfitriona…

- Además él tiene novia

Qué ojo tengo, es que no fallo una… Desde luego enrollarte con el ex de alguien que te invita a su fiesta no es la mejor carta de presentación, pero por otro lado si él ya tenía nueva novia enfadarse conmigo por habernos dado cuatro besos (eso sí, delante de todos sus amigos) no tenía demasiada lógica, claro que en asuntos del corazón la lógica no suele ser aplicable…

Por suerte tras la resaca y el mal sabor de boca Andrea logró convencer a Miriam de que la cosa no era para tanto, no sé si volverá a invitarme a su cumpleaños pero al menos se le ha pasado el enfado conmigo lo que es todo un alivio, enemistarnos por un chico que encima esta con otra hubiera sido un sinsentido. Eso sí, he aprendido la lección, la próxima vez preguntaré primero.

La culpa es de la crisis

Enero29

Últimamente la gente le achaca todos sus problemas a la crisis. Si a alguien no le apetece salir contigo un sábado por la noche te dirá que es porque está en crisis y no tiene un euro, si en tu empresa no te han regalado este año cesta de Navidad te habrán dicho que es porque hay crisis, si la moda primavera verano es más aburrida y austera que en pasadas temporadas, en las revistas de moda lo justificarán argumentando que es por la crisis, ¡si hasta cuando me quejo porque hay lentejas para comer mi madre le echa la culpa a la crisis!

No sé cómo hemos podido vivir tanto tiempo sin crisis, ¿a quién culpábamos de nuestros problemas hace unos años?…

Mi amiga Sandra queda cada domingo con un chico distinto, los conoce por internet, chatea con ellos y cuando alguno le gusta lo suficiente se cita con él en algún bar céntrico para tomar unas cervezas y verse las caras sin mediación de webcams ni teclados. Con algunos ha surgido algo más que mera ciberamistad, con otros no ha compartido más que la cena y con unos pocos no ha llegado ni a beberse la primera cerveza, son los riesgos que uno corre cuando queda con un completo desconocido del que sólo ha visto su mejor foto.

El domingo pasado me mandó un mensaje desesperado a las ocho de la tarde, tenía que ir a rescatarla de un pesado que había conocido por el Facebook, así que me tocó acercarme hasta el bar donde estaban y hacerme la encontradiza. Cuando nos fuimos le pregunté por qué le había dado por recurrir a interent para conocer hombres, ¿adivináis qué me contesto?, exacto, ¡por la crisis!

Mira, le dije, vale que el mercado masculino está mal, pero no me creo que una chica como tú, simpática, rubia, con ojos azules y una talla 95 de sujetador no pueda ligar cualquier fin de semana que salga. No me entiendes, contestó ella, no es que no ligue los fines de semana, es que no puedo salir porque por culpa de la crisis tengo que trabajar también los viernes y sábados por la noche para poder llegar a fin de mes, y así no hay forma de conocer a nadie.

Desde luego no lo había mirado desde ese punto de vista, al final va a ser verdad que la culpa la tiene la crisis…

No nos entendemos

Noviembre9

No entiendo a los hombres, no comprendo sus motivaciones, nunca sé que esperar de ellos ni que esperan ellos de mí, creo que podría aprender antes física cuántica que psicología masculina.

El último con el que estoy quedó en que nos veríamos esta semana, pero no da señales de vida, al final decido llamarle yo, me propone quedar esa misma noche, yo no puedo, le he prometido a una amiga que la recogería en la estación para cenar juntas, me dice que entonces lo dejamos para la semana que viene, que el finde ya tiene planes. No le digo nada, pero cuando cuelgo el teléfono tengo ganas de lanzárselo a la cara, ¿pero este qué se ha creído?…

Me siento delante del ordenador y decido mandarle un email, para que sepa que me ha sentado fatal su actitud, que estoy enfadada (a los hombres hay que dejarles claro cuando han metido la pata porque sino ni se enteran), pienso en explayarme, en mandarle a paseo, en decirle que si se había confiado conmigo y creía que ya lo tenía todo hecho estaba muy equivocado, por suerte me refreno y al final le mando el email a un amigo depachándome a gusto contra todos los hombres: No os entiendo le pongo en el asunto del correo.

Yo tampoco a vosotras me contesta él: siempre vaís a por el más cabrón, el típico que cae mal al resto de tíos, el típico que no se ha tenido que esforzar en su vida por conseguir una tía, el típico egoísta creído que es más que obvio que a va a haceros sufrir. Ese es el que os gusta. Y como sois guapas, lo conseguís. Vais buscando a alguien con quien presumir delante de las envidiosas de vuestras amigas y cuando lo conseguís, pretendéis que sea ese mismo tío el que os sirva para pasar 50 años juntos, pero ese tío nunca os prometió nada y por supuesto no os va a durar ni cinco días y entonces es cuando venís con las quejas a un pobre amigo con más paciencia que un santo.

No puedo evitar reírme pensando que tiene toda la razón, que cada uno tiene lo que se busca y que yo siempre busco mal. Paso de mandarle ningún email, sólo me va a servir para parecer una histérica despechada, si quiere algo que me vuelva a llamar él pero esta vez no se lo voy a poner tan fácil. Apago el ordenador y me voy de compras, aunque no deje de ser otro tópico es la terapia más efectiva que conozco para estos casos.

Encuentros y desencuentros

Noviembre8

Sólo se puede perder lo que alguna vez ha sido tuyo, así que supongo que en el sentido literal del término nunca perdí a aquel chico porque nunca lo tuve. Lo nuestro (como casi todo lo mío) no pasó de una relación intensa, pasional y efímera.

Nos conocimos algún tiempo atrás, cuando él estaba saliendo con una de mis amigas. Lo suyo no duró mucho pero sí lo suficiente para notar que entre él y yo había una tensión insoportable que sólo pude reprimir por la amistad que me unía a su novia, reconozco que cuando rompieron me sentí muy aliviada, me quedé junto a mi amiga y no le volví a ver más.

O eso creía, hasta que un año después nos volvimos a cruzar en una fiesta, el azar tiene esas cosas caprichosas, a medianoche compartíamos besos en un taxi camino a su casa. No voy a decir que fue como lo había imaginado, porque las primeras veces nunca lo son, por más que las idealicemos, fue raro y pensé que no pasaría de un encuentro aislado, de una noche loca después de una fiesta, pero volvimos a quedar, siempre con la misma extraña sensación de estar haciendo algo prohibido, aunque ninguno de los dos hablara del tema.

Supe que me gustaba de verdad el día que me puso una excusa para no quedar conmigo y a mi me dolió, no pude evitar preguntarme por qué pudo enamorarse de mi amiga pero no de mí. Pese a todo no insistí más, nunca lo hago, con el tiempo he aprendido que no puedes obligar a alguien a quererte, por mucho empeño que le pongas.

Desapareció de mi vida de la misma forma inesperada y fortuita en la que había llegado, no se lo conté a mi amiga, aunque supongo que a esas alturas ya le habría dado igual (tenía nuevo novio) y no le volví a ver, hasta ayer que de nuevo el azar quiso que le encontrara en ese pozo sin fondo en el que convergen todos los amigos del pasado que es Facebook.

Tuve la tentación de mandarle un mensaje, de preguntarle cómo le iba, de cotillear en su album de fotos, de indagar entre sus contactos para ver si estaba con alguien o seguía solo, pero no lo hice, ahora sé que no valía la pena pero en su momento pensé que sí y me habría costado mucho aceptar la idea de haberle perdido.

Sé infiel pero mira bien con quién

Octubre19

Ya sé que no se debe generalizar y por eso me ahorraré el tópico de afirmar que todos los gays son promiscuos, así que me limitaré a hablar de mi amigo Raúl, sin extrapolar conclusiones ni sacar moralejas.

Raúl siempre tiene novio, empalma uno tras otro porque no sabe estar solo, pero esto no le basta e invariablemente pone los cuernos a todas sus parejas. Una de sus formas favoritas de contactar con hombres es a través de la web www.bakala.org, allí tiene un perfil con nombre falso que usa para contactar citas con otros gays ávidos de sexo.

El jueves, aprovechando que su novio estaba fuera hasta el fin de semana, se puso a chatear con un tal Manu, tras una conversación subida de tono por el messenger, decidieron quedar en un bar del centro para conocerse y si todo iba bien rematar la faena en la cama. Raúl tuvo la precaución de decirle que se llamaba Carlos y no dar datos personales, a excepción del móvil, llegó el primero al bar y se quedó esperando a Manu cerca de la barra.

Pero la gente suele mentir por internet y él no era el único que había dado un nombre falso, lo supo cuando vio entrar por la puerta del bar al subdirector de su empresa, que ni se llamaba Manu, ni tenía 27 años como le había dicho por messenger, ni era mínimamente atractivo.

Raúl apuró de un trago su caña, pidió la cuenta y trató de disimular para pasar desapercibido, pero el otro fue directo hacía él:

- Hola, ¿eres Carlos?

- ¿Yo?, no, yo soy Raúl, pero nos conocemos del trabajo ¿no?…

El otro le miró con más detenimiento tratando de reconocerle:

- ¿Seguro?, habría jurado que te llamabas Carlos…

Cada vez más nervioso, Raúl recogió las vueltas de la caña y se dispuso a irse:

- No, que va, soy Raúl de marketing, pero me voy ya, sólo venía a por cambio para comprar tabaco.

Raúl ni siquiera fuma pero le pareció lo mejor para salir del paso y tan rápido quería salir que ya se iba del bar sin los cigarros:

- Oye, que la máquina de tabaco esta por allí -le advirtió el supuesto Manu

- Uff es verdad, qué despiste tengo…

Raúl volvió sobre sus pasos, seleccionó un paquete de Fortuna y empezó a echar las monedas con manos temblorosas, como estaba de espaldas no se percato de que Manu estaba tratando de llamar a Carlos hasta que su móvil empezó a sonar. Cuando escuchó en politono el Gimme More de Britney Spears sonando en su bolsillo quiso que la tierra le tragase, pero ya era demasiado tarde para echarse atrás. Recogió el paquete de Fortuna, hizo un gesto de despedida al tal Manu, que le miraba perplejo todavía con el teléfono en la mano y salió del bar a toda prisa.

Como diría Escarla O´Hara ya lo pensaré mañana, porque mañana será otro día… ¡De trabajo!

El placer del nuevo Nestea

Mayo7

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Nestea al melocotón blanco gusta a los consumidores al menos 2 veces más que cualquier marca blanca al limón.

Los consumidores encuentran que Nestea al melocotón blanco tiene un mejor sabor que cualquier marca blanca al limón.

8 de cada 10 consumidores encuentran perfecto el poder refrescante de Nestea al melocotón blanco.

7 de cada 10 consumidores perciben que la naturalidad de Nestea al melocotón blanco es perfecta.

Mientras que la mayoría cambiaría algo al producto Hacendado de Mercadona.

Mientras que la mayoría cambiaría algo a los productos de las marcas blancas.

7 de cada 10 consumidores encuentran que el aroma de Nestea al melocotón blanco es perfecto. Mientras que la mayoría tiene algo que decir sobre el aroma de las marcas blancas.

Mientras que la mayoría cambiaría algo al aroma del producto Hacendado de Mercadona

Mientras que la mayoría cambiaría algo al aroma de los productos de las marcas blancas

6 de cada 10 consumidores encuentran que la intensidad del sabor de Nestea al melocotón blanco es perfecta. Mientras que 6 de cada 10 encuentran que es débil en el caso de los productos de las marcas blancas.

7 de cada 10 consumidores encuentran perfecto el dulzor de Nestea al melocotón blanco. Mientras que 6 de cada 10 cambiarían algo en el caso de los productos de las marcas blancas.

7 de cada 10 consumidores encuentran perfecto el dulzor de Nestea al melocotón blanco. Mientras que la mayoría cambiaría algo en el caso de los productos de las marcas blancas.

4 de cada 10 encuentran ácido el producto de té helado de la marca Hacendado de Mercadona

La mitad de los consumidores encuentran que los tés helados al melocotón de las marcas blancas saben demasiado a té.

Los consumidores perciben que el sabor a limón de Nestea al melocotón blanco es significativamente superior a cualquier marca blanca al melocotón

El 65% de los consumidores reconocen Nestea al melocotón blanco en una cata ciega. Mientras que más de 9 de cada 10 es incapaz de reconocer el producto de la marca blanca.

Según los consumidores, el sabor es la principal razón por la que no les gusta las marcas blancas al melocotón.

Los consumidores prefieren el doble Nestea al limón que cualquier marca blanca al limón.

6 de cada 10 consumidores compraría Nestea al limón con toda seguridad; 3 veces más que los que comprarían cualquier marca blanca al melocotón.

La intención de compra de Nestea al melocotón blanco es 3 veces superior a la de cualquier marca blanca al melocotón.

Los consumidores encuentran que Nestea al melocotón blanco tiene un mejor sabor que cualquier marca blanca al melocotón pero 1 de cada 4 consumidores dice que no lo consideraría por su precio…

Las Mariliendres

Abril20

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Pese a lo que su nombre pueda sugerir no tienen ningún parentesco con las ladillas, las mariliendres son mujeres hétero en un mundo de hombres homo en el que ejercen como mejores amigas, confidentes, secretas enamoradas o meras comparsas del marica de turno. En inglés se las conoce como Fag Hag.

Hasta ahora estas chicas habían gozado de cierto estatus y hasta prestigio dentro de la comunidad gay, en la que siempre ha habido mariliendres ilustres como Elisabeth Taylor o nuestra popular Alaska, pero de un tiempo a esta parte noto un cierto aire de hostilidad hacía esta figura antaño tan popular en el ambiente.

En la red proliferan los post que las tachan de parasitarias, de fingir amistad cuando en realidad lo que sienten es amor no correspondido y de revolotear cual moscas sobre el gay de turno espantando a sus posibles ligues.

Algunos llegan más lejos y las definen como solteronas feas, bocazas y ordinarias incapaces de saber cuando su presencia sobra, vamos lo que comúnmente viene a significar ser una petarda. A mí todo esto me huele a misoginia mal disimulada y a ese cinismo malintencionado del que adolecen algunos gays que secretamente envidian a las mujeres.

Porque son ellos los que han imitado hasta la saciedad todos los estereotipos femeninos, como la voz aguda o el uso de cosméticos, y han invadido sectores típicamente femeninos, como el de la moda, monopolizado desde siempre por los gays. En el camino hacía la integración y el reconocimiento público de los derechos de este colectivo las mariliendres han hecho causa común con los homosexuales, desde las feministas de los 60 a las actrices o cantantes que han prestado su imagen y su voz al Día del Orgullo gay.

Por eso y por muchos otros favores del día a día que también realizan, creo que las mariliendres merecen un poco más de consideración y un apodo menos despectivos, esta vez tengo que decir que los gays se han ganado un buen tirón de orejas, ¡por desagradecidos!

Crímenes pasionales II

Febrero29

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La mayor parte de las veces la violencia de los criminales sexuales viene producida por los complejos y las humillaciones sufridas en la infancia. Padres violentos, madres dominantes, rechazos amorosos y burlas en la escuela son el caldo de cultivo de los futuros asesinos en serie.

Andrei Chikatilo, en apariencia un padre de familia normal, un trabajo eficiente y un respetado miembro del partido comunista, como cualquier otro buen ciudadano soviético de la época, escondía un secreto que lo atormentaba desde su adolescencia. Su miedo patológico a las mujeres y sus problemas de impotencia le hacían sentirse un castrado, por aquellos tiempos aun no se había inventado la viagra, pero Chikatilo encontró algo capaz de producirle una erección inmediata: la sangre.

Con 42 años mató a su primera víctima, una niña de 9 y empezó la carrera criminal del mayor psicópata sexual de la historia de la Rusia, con un total de 53 asesinatos. Cuando la policía le detuvo en 1990 confesó que no lo hacía tanto por el placer sexual como por encontrar la paz. Está le llegó de forma definitiva en 1994 cuando fue ejecutado en la prisión de Moscú.

La endogamia tiene sus consecuencias…

Febrero24

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En las series de televisión funciona de maravilla: todos se lían con todos y nunca pasa nada. Brandon Walsh no tuvo que abandonar Beverly Hills 90210 cuando dejó a Kelly, ni Chema se fue de Esperanza Sur cuando su idilio de un par de capítulos con Aída llegó a su fin. Claro que en la vida real las cosas no son tan fáciles, ni tan divertidas como nos las pintan…

Dejarlo con tu novi@ pero tener que seguir viéndole porque pertenece a tu grupo de amigos es un auténtico fastidio, sobretodo cuando estas en proceso de pasar página pero aún hay sentimientos de por medio. Lo peor llega el día en el que él/ella se presenta con nueva pareja, ahí comprendes definitivamente que ha dado carpetazo a lo vuestro y en lugar de pasar el último mes lamentándose por las esquinas como has hecho tú, se lo ha pasado en la cama con otr@, a quien encima ahora tiene que poner buena cuando lo único que te apetecería es partírsela.

Otro de los inconvenientes de la endogamia es que difícil guardar secretos, por muy reservado que quieras ser al final uno de los dos siempre termina yéndose de la lengua y la noticia de que la tienes pequeña, la chupas mal, o llevas un agujero en las bragas, termina expandiéndose como la pólvora. Recuerdo que en mi colegio mayor había una chica a la que apodaban la monja, porque mientras se corría siempre gritaba: ¡¡¡Oh Díos, Oh Díos mío!!!… Y se había tirado a medio colegio mayor, pese a que muchos ni siquiera eran creyentes.

Aunque sin duda la anécdota más divertida me la contaron el sábado pasado, cuando un amigo con el que años atrás había tenido un rollo de fin de semana y que más tarde terminaría liándose con mi amiga Gema, me confesó que iba tan borracho cuando se lió con ella que se quedó dormido mientras le hacía un cunnilingus. Gema nunca me lo había contado, pero sólo era cuestión de tiempo que yo y el resto de mis amigos acabáramos enterándonos y es que al final la endogamia, como las imprudencias, se paga, cada vez más…

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